Estudio: Ingerir alimentos que contienen almidón resistente puede ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer en personas que padecen síndrome de Lynch

Resumen

En este estudio se analizó si un tipo de nutriente, conocido como almidón resistente, reduce el riesgo de padecer cáncer en personas con síndrome de Lynch. Los investigadores descubrieron que el almidón resistente puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer no colorrectal, pero no el del cáncer colorrectal. (Publicado el 18/10/22)

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Ingerir alimentos que contienen almidón resistente puede ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer en personas que padecen síndrome de Lynch

Relevancia

Este artículo es de mayor interés para: Personas con síndrome de Lynch y personas con antecedentes familiares o personales de síndrome de Lynch.. También es de interés para:

  • Previvientes
  • Personas con una mutación genética relacionada con el riesgo de padecer cáncer

Relevancia: Media-alta

Validez científica: Alta

Línea de tiempo: Posterior a la aprobación

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RESUMEN SOBRE EL ESTUDIO

¿De qué se trata el estudio?

En este estudio se analiza si incluir alimentos con almidón resistente en la dieta disminuye el riesgo de padecer cáncer colorrectal u cánceres no colorrectales en personas con síndrome de Lynch.

¿Por qué es importante este estudio?

Las personas con síndrome de Lynch tienen un mayor riesgo de padecer diversos tipos de cáncer, como colorrectal, de endometrio, de tracto GI superior, de páncreas, de vías biliares, entre otros. El tracto GI superior (tracto digestivo) incluye el esófago, el estómago y la primera porción del intestino delgado o duodeno (consulte la imagen a continuación). Los cánceres del tracto GI superior afectan a estos órganos, así como al páncreas y a las vías biliares.

Detectar cánceres del tracto GI superior puede ser todo un reto. La tasa de supervivencia de estos tipos de cáncer tiende a ser más baja que para otros cánceres asociados con el síndrome de Lynch. Por consiguiente, es importante buscar mejores medidas preventivas, particularmente para los cánceres del tracto GI no colorrectales.

¿Qué es el síndrome de Lynch?

El síndrome de Lynch es causado por una mutación hereditaria en uno de cinco genes:

  • MLH1
  • MSH2
  • MSH6
  • PMS2
  • EPCAM

Las personas con síndrome de Lynch tienen mayor riesgo de padecer cáncer en los siguientes órganos: colon o recto, endometrio, ovarios, estómago, intestino delgado, páncreas, vías biliares, vías urinarias, cerebro y piel; el riesgo de padecer cáncer en estos órganos depende del gen afectado.  Por este motivo, a las personas con síndrome de Lynch se les recomienda consultar con un experto en genética para comprender su riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer.

¿Qué es el almidón resistente?

El almidón es un componente presente en los alimentos. La mayor parte del almidón se descompone en el intestino delgado para transformarse en azúcares que el cuerpo utiliza para generar energía. El almidón resistente es un tipo de almidón que no puede digerirse en el intestino delgado y  pasa al intestino grueso, donde se descompone parcialmente con la ayuda de las bacterias intestinales. El almidón resistente se encuentra en alimentos como plátanos, papas, cereales, frijoles, guisantes y semillas, entre otros.

Existen pruebas convincentes de que un mayor consumo de fibra dietética reduce el riesgo de padecer cáncer colorrectal y otras enfermedades en la población general. Dado que el almidón resistente, componente de la fibra dietética, se descompone en el intestino grueso gracias a la acción de microbios intestinales, los investigadores querían saber si ésta es una manera en la que la fibra dietética puede proteger a las personas contra el cáncer de colon, específicamente a aquellas que padecen síndrome de Lynch.

Resultados del estudio

Los investigadores evaluaron a personas afectadas por el síndrome de Lynch con una mutación hereditaria en los genes MLH1, MSH2 y MSH6. En este estudio, a los tipos de cáncer asociados con el síndrome de Lynch, salvo el de colon y de endometrio, se les denomina cánceres no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch.

Los participantes consumieron 30 gramos (aprox. un cuarto de taza) de almidón resistente (Novelose) o placebo (fécula de maíz) durante hasta cuatro años. A modo de referencia, una taza de guisantes verdes contiene alrededor de cuatro gramos de almidón resistente. Se mezcló almidón resistente en polvo en alimentos y bebidas.

Los participantes se clasificaron aleatoriamente en uno de dos grupos de tratamiento:

  • almidón resistente (463 participantes)
  • fécula de maíz (455 participantes)
    • La fécula de maíz es diferente del almidón resistente. Para este estudio, la fécula de maíz se utilizó como placebo en los participantes que no recibieron almidón resistente.

Resultados respecto del cáncer colorrectal

  • Después de 20 años de dar seguimiento, no hubo diferencia entre los efectos del almidón resistente y del placebo en casos nuevos de cáncer colorrectal.
    • 52 participantes (11 %) recibieron un diagnóstico de cáncer colorrectal en el grupo que recibió almidón resistente.
    • 53 participantes (11 %) recibieron un diagnóstico de cáncer colorrectal en el grupo que recibió placebo.

Resultados respecto del cáncer no colorrectal asociado con el síndrome de Lynch

  • Después de 20 años de dar seguimiento, hubo menos cánceres no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch en el grupo que recibió almidón resistente que en el que recibió placebo.
    • 27 participantes (6 %) recibieron un diagnóstico de cáncer no colorrectal en el grupo que recibió almidón resistente.
    • 48 participantes (11 %) recibieron un diagnóstico de cáncer no colorrectal en el grupo que recibió placebo.
  • Esto fue particularmente cierto para los cánceres del tracto GI superior.
    • 5 participantes (1 %) recibieron un diagnóstico de cáncer de tracto GI superior en el grupo que recibió almidón resistente.
    • 21 participantes (casi 5 %) recibieron un diagnóstico de cáncer de tracto GI superior, de páncreas o de las vías biliares en el grupo que recibió placebo.

 

Resultados de cáncer no colorrectal asociado con el síndrome de Lynch por grupo de tratamiento

Localización del cáncer

Almidón resistente

Placebo

Endometrio

15 (3 %)

16 (4 %)

Vías urinarias

5 (1 %)

10 (2 %)

Ovario

2 (<1 %)

5 (1 %)

Cerebro

2 (<1 %)

3 (<1 %)

Vía biliar

0

3 (<1 %)

Páncreas

3 (<1 %)

8 (2 %)

GI no colorrectal

 

 

Estómago

1 (<1 %)

3 (<1 %)

Duodeno

1 (<1 %)

7 (2 %)

Total de cáncer GI no colorrectal más páncreas y vía biliar

5 (1%)

21 (4.5 %)

 

Fortalezas y limitaciones

Fortalezas

  • En este estudio se dio seguimiento a los participantes durante muchos años para aumentar la posibilidad de reconocer el efecto del tratamiento a largo plazo.
  • El estudio estuvo bien diseñado, gracias a lo cual los resultados fueron más confiables.
  • El estudio se centró en personas con síndrome de Lynch, lo cual significa que los resultados deben ser de interés para la mayoría de las personas con dicho padecimiento.
  • Los investigadores registraron diversos tipos de cáncer relacionados con el síndrome de Lynch.

Limitaciones

  • Dado que son pocos los tipos de cáncer entre los participantes, es difícil ofrecer una conclusión irrefutable sobre cualquier tipo específico de cáncer.
  • Los investigadores hicieron pruebas sólo en unos cuantos participantes en el grupo que recibió almidón resistente para verificar que lo habían tomado,  por lo que no se tiene la certeza de cuántos participantes tomaron el almidón resistente y durante cuánto tiempo.
  • En estudios que involucran dietas no se pueden controlar qué alimentos consumen o no consumen los participantes. Esto podría afectar los resultados del estudio. Aleatorizar el estudio sirve para limitar un poco este aspecto.
  • No se mencionaron otras características de los pacientes, tales como raza, IMC, nivel de actividad física que realizan e historial alimenticio. No se realizaron análisis que tomaran en cuenta estos factores que podrían afectar el riesgo de padecer cáncer.
  • En el estudio no se abordaron las variaciones de los patrones alimenticios que existen en diferentes países (p. ej., Sudáfrica y Finlandia).

¿Qué significa esto para mí?

En general, el resultado de este estudio no cambia la atención clínica o las decisiones preventivas para las personas con síndrome de Lynch. Si bien indica que agregar almidón resistente a la dieta puede ayudar a reducir los cánceres en el tracto GI superior no colorrectales, es necesario realizar más estudios para confirmar esta observación. No obstante, es alentador saber que en el futuro será posible tomar medidas preventivas no invasivas para las personas con síndrome de Lynch.

Si padece síndrome de Lynch, es recomendable que consulte con su médico para ver si es adecuado para usted incorporar mayor cantidad de almidón resistente en su dieta.

Bibliografía

Mathers J.C., Elliot F, Macrae F, y cols. Cancer Prevention with Resistant Starch in Lynch Syndrome Patients in the CAPP2-Randomized Placebo Controlled Trial: Planned 10-Year Follow-Up (Cancer Prevention Research 2022; 1;15(9):623-634.

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Preguntas que debe plantear a su médico
Preguntas que debe plantear a su médico

  • ¿Por mis antecedentes familiares o médicos hay probabilidad de que yo padezca síndrome de Lynch?
  • ¿Debo someterme a pruebas genéticas para detectarlo?
  • ¿Debo consultar con un nutriólogo sobre mi ingesta de fibra dietética?
  • ¿Debo aumentar mi consumo de fibra dietética? De ser así, ¿cómo?
  • ¿A qué pruebas debo someterme para detectar cánceres asociados con el síndrome de Lynch?

 

Directrices
Directrices

La Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN, por sus siglas en inglés) establece directrices para el manejo de riesgos para las personas con mutaciones genéticas causantes del síndrome de Lynch.

Cáncer colorrectal 

  • Realizarse una colonoscopía cada 1 o 2 años. Pregunte a su médico si debe someterse a esta prueba cada año o cada dos años. Los hombres, las personas mayores de 40 años y las personas con antecedentes personales de cáncer de colon o pólipos en el colon pueden ser los más beneficiados de someterse a pruebas anuales. 
    • Las personas con mutaciones en los genes MLH1, MSH2 o EPCAM:
      • deben comenzar a realizárselas entre los 20 y 25 años (o de 2 a 5 años antes de la edad más joven del caso de cáncer de colon en la familia, si se diagnosticó antes de los 25 años).
    • Las personas con mutaciones en los genes MSH6 o PMS2: 
      • deben comenzar a realizárselas entre los 30 y 35 años (o de 2 a 5 años antes de la edad más joven del caso de cáncer de colon en la familia, si se diagnosticó antes de los 35 años).
  • Consumir aspirina diariamente puede disminuir el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Aún no se sabe la dosis ni el momento ideal para empezar a tomar aspirina. Consulte con su médico sobre los riesgos, los beneficios, la dosis y el momento ideal para iniciar el consumo de aspirina.

Cáncer de endometrio y de ovario

  • Estar al tanto de los síntomas del cáncer de endometrio y de ovario.
  • Considerar realizarse una biopsia cada 1 o 2 años comenzando entre los 30 y 35 años de edad.
  • Consultar con su médico los riesgos y beneficios de los anticonceptivos orales.
  • Considerar la histerectomía preventiva; consultar con su médico sobre la extirpación preventiva de los ovarios y las trompas de Falopio (mutaciones en los genes EPCAM, MLH1, MSH2 y MSH6).

Otros tipos de cáncer

  • Considerar realizarse anualmente la prueba de detección de cáncer de próstata junto con una prueba del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) y un examen rectal digital.
  • Las personas con antecedentes familiares de cáncer de urotelio y hombres con mutación en el gen MSH2:
    • deben considerar realizarse anualmente análisis de orina comenzando entre los 30 y 35 años de edad.
  • Considerar realizarse una esofagogastroduodenoscopía inicial con una biopsia de estómago aleatoria a la edad de 40 años. 
    • Las personas que tienen alto riesgo de padecer cáncer de estómago deben considerar volver a hacer este estudio cada 3 o 5 años. 
  • Considerar realizarse una prueba para detectar bacterias H. pylori y someterse a tratamiento en caso de que el resultado sea positivo. 
  • Las personas con antecedentes familiares de cáncer de páncreas:
    • deben considerar realizarse una colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) al año o un ultrasonido endoscópico (EUS, por sus siglas en inglés) comenzando a la edad de 50 años. 
    • deben considerar participar en un estudio de detección de cáncer de páncreas. 

Considerar someterse a una evaluación física y neurológica al año. 

 

actualizado: 03/09/2023

ANÁLISIS DETALLADO DE LA INVESTIGACIÓN

Antecedentes del estudio

La fibra dietética forma parte de alimentos de origen vegetal que no se descomponen completamente en el sistema digestivo. Diversos estudios han analizado si el consumo de fibra dietética reduce el riesgo de padecer cáncer colorrectal en la población general. En general, se ha demostrado que la fibra dietética disminuye el riesgo de padecer cáncer colorrectal, pero este efecto protector se pierde cuando se consideran otros factores alimenticios. Por consiguiente, no se sabe con certeza el efecto que tiene la fibra dietética en este respecto. Un mayor consumo de fibra dietética puede reducir, además del cáncer colorrectal, la incidencia de enfermedades cardíacas, cáncer de hígado y, en general, el riesgo de muerte por cáncer.

Si bien incrementar la cantidad de fibra dietética se ha asociado con un menor riesgo de padecer cáncer colorrectal y algunos cánceres no colorrectales, se desconoce la proporción de fibra dietética responsable de este efecto. La fibra dietética incluye fibra insoluble que no se digiere, mientras que la fibra soluble se digiere parcialmente en el intestino grueso. Si bien el almidón resistente no es una fibra (es un tipo de almidón), a menudo se considera un componente de la fibra dietética.

Poco se sabe sobre la manera en que el almidón resistente evita el cáncer colorrectal y los cánceres no colorrectales en las personas con síndrome de Lynch. En este estudio se analizó el efecto del almidón resistente y el riesgo de padecer cáncer colorrectal y cánceres no colorrectales en personas con síndrome de Lynch.

Este estudio brinda información sobre algunos de los datos del Programa de prevención de adenoma/carcinoma colorrectal 2 (CAPP2, por sus siglas en inglés), la primera iniciativa de este tipo que se diseñó para corroborar si la ingesta de aspirina y/o almidón resistente previene el cáncer colorrectal en personas con síndrome de Lynch.

Lo que los investigadores que participaron en este estudio querían saber

Existen pocas opciones para reducir el riesgo de padecer cánceres no colorrectales, tales como cánceres en el tracto GI superior en las personas con síndrome de Lynch. Los investigadores que participaron en este estudio querían saber si incorporar almidón resistente en la dieta de los pacientes con síndrome de Lynch reduciría su riesgo de padecer cánceres colorrectales y no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch.

Poblaciones analizadas en este estudio

Los participantes eran personas mayores de 25 años con síndrome de Lynch. Tenían una mutación hereditaria en los genes MLH1, MSH2 y/o MSH6 (no se incluyeron personas con mutaciones en los genes PMS2 o EPCAM) o antecedentes familiares de alto riesgo de padecer síndrome de Lynch, de acuerdo con los criterios de Ámsterdam, utilizados por los médicos para diagnosticar síndrome de Lynch en personas que no se han sometido a pruebas genéticas.

Los participantes incluyeron personas del norte de Europa, Reino Unido, Australia, Hong Kong, sur de Europa (península ibérica e Italia), Sudáfrica y las Américas. 

Asimismo, fueron elegibles los pacientes que habían superado un cáncer asociado con el síndrome de Lynch y aún conservaban el colon. Como requisito, debían someterse a una colonoscopía y a la eliminación de pólipos detectados dentro de un plazo de tres meses a partir de su inscripción en el estudio. Los pacientes diagnosticados con cáncer de intestino fueron excluidos durante un año si su tumor estaba en la etapa A según la clasificación de Duke (cáncer sólo en la mucosa o revestimiento celular de un órgano, como el estómago), dos años si su tumor estaba en la etapa B (cáncer que ha avanzado hasta la capa externa de células del estómago pero no hasta los ganglios linfáticos) y cinco años si su tumor estaba en la etapa C (ganglios linfáticos afectados) o D (metastásico).

Diseño del estudio

Se trató de un estudio doble ciego. Para garantizar que ni los participantes ni los investigadores supieran quién recibiría almidón resistente, se utilizó fécula de maíz (alternativa inactiva al almidón resistente) como placebo.

La participación incluyó someterse a una colonoscopía al iniciar y finalizar el estudio después de dos años, además de las pruebas de detección de rutina. A los participantes se les trató diariamente durante dos años con 30 gramos de almidón resistente (llamado Novelose) o placebo (fécula de maíz administrada en dos dosis independientes). Después de dos años, los participantes tenían la opción de continuar durante otros dos años. Posteriormente, algunos participantes consintieron a que se les diera seguimiento durante 10 años o más, hasta 20 años.

Los participantes se asignaron aleatoriamente (mediante computadora) en uno de dos grupos de tratamiento:

  • Almidón resistente: 463 participantes
  • Placebo (fécula de maíz): 455 participantes

 

 Al final del tratamiento y a través de seguimientos a largo plazo, los investigadores reunieron información sobre si los participantes tenían un diagnóstico de cáncer colorrectal u otros cánceres no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch.

Resultados del estudio

En los análisis que se presentan a continuación, se proporcionan datos de la totalidad de la cohorte del CAPP2 a los 10 años, así como a los 20 años en el caso de participantes de Inglaterra, Finlandia y Gales. La información sobre los diagnósticos de cáncer se obtuvo de los registros nacionales o clínicos de cáncer.

Los resultados respecto de la aspirina en este estudio, presentados anteriormente, han cambiado ya el plan de tratamiento para las personas con síndrome de Lynch en Reino Unido. Con base en los resultados del estudio, el Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención (NICE, por sus siglas en inglés) en Reino Unido, recomienda que las personas con síndrome de Lynch tomen aspirina diariamente durante más de dos años para evitar el cáncer colorrectal. Más sobre el tema en nuestra publicación de XRAY aquí.

Resultados respecto del cáncer colorrectal

  • 52 participantes desarrollaron cáncer colorrectal en el grupo que recibió almidón resistente; 53 participantes desarrollaron cáncer colorrectal en el grupo que recibió placebo.
  • En el análisis no se observaron efectos del consumo de almidón resistente en la incidencia de cáncer colorrectal.

Resultados respecto del cáncer no colorrectal asociado con el síndrome de Lynch

  • Hubo 27 participantes con cánceres no colorrectales en el grupo que recibió almidón resistente y 48 en el que recibió placebo.
  • Se descubrió que el almidón resistente tiene un efecto protector considerable sobre múltiples cánceres primarios no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch.
    • Dicho efecto fue particularmente evidente en el caso de cánceres del tracto GI superior, incluidos el de estómago, duodeno, vías biliares y páncreas.
      • En el grupo que recibió almidón resistente 5 personas desarrollaron cánceres del tracto GI superior; en el que recibió placebo, 21 personas.

 

Resultados de cáncer no colorrectal asociado con el síndrome de Lynch por grupo de tratamiento

Localización del cáncer

Almidón resistente

Placebo

Endometrio

15 (3 %)

16 (4 %)

Vías urinarias

5 (1 %)

10 (2 %)

Ovario

2 (<1 %)

5 (1 %)

Cerebro

2 (<1 %)

3 (<1 %)

Vía biliar

0

3 (<1 %)

Páncreas

3 (<1 %)

8 (2 %)

GI no colorrectal

 

 

Estómago

1 (<1 %)

3 (<1 %)

Duodeno

1 (<1 %)

7 (2 %)

Total de cáncer GI no colorrectal más páncreas y vía biliar

5 (1%)

21 (4.5 %)

 

Resultados de todos los cánceres asociados con el síndrome de Lynch

  • El almidón resistente no actuó como protección cuando se analizaron todos los cánceres asociados con el síndrome de Lynch (colorrectal, endometrio, próstata, ovarios, riñones/uréter, estómago, vejiga, intestino delgado, páncreas, vías biliares y cerebro) en conjunto.
  • El almidón resistente tuvo un efecto protector en pacientes con múltiples cánceres primarios asociados con el síndrome de Lynch.
  • El almidón resistente ayudó ligeramente a evitar cánceres asociados con el síndrome de Lynch después de 10 años, pero esto fue más evidente en el seguimiento realizado a los 20 años.

Resultados de los cánceres no asociados con el síndrome de Lynch

  • Durante el seguimiento, en el grupo que recibió almidón resistente se diagnosticó a 45 pacientes con cánceres no asociados con el síndrome de Lynch; en el grupo que recibió placebo, se les diagnosticó a 44 pacientes.
  • El almidón resistente no afectó el riesgo de padecer cánceres no asociados con el síndrome de Lynch.

Los investigadores se sorprendieron cuando la tendencia a la disminución en el riesgo de padecer cáncer colorrectal que se demostró en los participantes que ingirieron almidón resistente diariamente en estudios anteriores no se observó en este estudio.

Fortalezas y limitaciones

Fortalezas

  • A los participantes se les dio seguimiento durante hasta 20 años, lo cual significa que sería más evidente el efecto del tratamiento de largo plazo sobre el riesgo de desarrollar cáncer.
  • La aleatorización de los pacientes y el diseño del estudio contribuyeron a la solidez del mismo, gracias a lo cual los resultados fueron más confiables.
  • El estudio se centró en personas con síndrome de Lynch, lo cual significa que los resultados deben ser de interés para la mayoría de las personas con dicho padecimiento. Si bien ningún participante padecía mutaciones en los genes PMS2 o EPCAM, se desconoce el efecto que tiene el almidón resistente en las personas con síndrome de Lynch con dichas mutaciones.
  • Los investigadores dieron seguimiento a diversos tipos de cáncer que las personas con síndrome de Lynch corren el riesgo de padecer.

Limitaciones

  • Los casos de cáncer no colorrectal fueron demasiado pocos como para sacar conclusiones sobre un órgano afectado en específico.
  • La dosis estimada de almidón resistente fue de 13.2 gramos, en comparación con la ingesta habitual de 4.2 gramos por día en Europa. Esta cantidad mayor provocó hinchazón considerable en los participantes.
  • Generalmente, la falta de congruencia entre las bases de datos y los registros no permite confirmar diagnósticos de cáncer.
  • Los investigadores no demostraron la razón por la que el almidón resistente disminuye el riesgo de padecer cánceres del tracto GI superior.
  • Fueron pocas las personas que participaron en el estudio; por consiguiente, es difícil llegar a una conclusión irrefutable.
  • Los investigadores no verificaron si todos los participantes tomaron las doses correctas de almidón resistente.
  • En estudios que involucran dietas no se pueden controlar qué alimentos consumen o no consumen los participantes. Esto podría afectar los resultados del estudio. Aleatorizar el estudio sirve para limitar un poco este aspecto.
  • Los investigadores no mencionaron otras características de los pacientes, tales como antecedentes familiares, raza, IMC, nivel de actividad física que realizan e historial alimenticio.
  • En el estudio no se abordaron las variaciones de los patrones alimenticios que existen entre los países orientales y los occidentales.

Contexto

Diversos estudios han analizado si el consumo de fibra dietética reduce el riesgo de padecer cáncer colorrectal en la población general. En general, se ha demostrado que la fibra dietética disminuye este riesgo, pero es posible que este efecto protector se pierda en función de otros factores alimenticios. Un mayor consumo de fibra dietética puede reducir, además del cáncer colorrectal, la incidencia de enfermedades cardíacas, cáncer de hígado y, en general, el riesgo de muerte por cáncer.

No hay suficientes estudios basados en las poblaciones que evalúen la manera en que la fibra dietética puede reducir el riesgo de padecer cánceres del tracto GI superior. Estudios realizados demuestran que un mayor consumo de fibra dietética puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de estómago y de páncreas. Un estudio japonés también demostró que la ingesta de cantidades elevadas de fibra dietética pueden reducir el riesgo de padecer cáncer de vías biliares inferiores. En otro estudio, los investigadores observaron que un mayor consumo de fibra dietética se asociaba con menor incidencia de cáncer de las vías biliares intrahepáticas (una red de pequeños conductos que transportan la bilis del hígado a la vía biliar). Estos datos son prometedores pero limitados.

El almidón resistente y la fibra dietética reducen el riesgo de padecer cáncer al hacer más lento el crecimiento celular en porciones del colon y cambiar la expresión de los genes que impiden el crecimiento de células cancerosas. Muchos tipos diferentes de bacterias intestinales consumen almidón resistente. Estas bacterias producen sustancias que detienen el crecimiento de las células cancerosas y las destruyen después de consumir el almidón resistente. Asimismo, estas sustancias pueden afectar el sistema inmunitario, que desempeña una función importante en el desarrollo del cáncer.

Conclusiones

En el caso de personas con síndrome de Lynch, el almidón resistente no altera el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, pero sí disminuye el riesgo de padecer cánceres no colorrectales asociados con el síndrome de Lynch, especialmente cánceres en el tracto GI superior. Dado que la detección, el diagnóstico y el tratamiento de estos tipos de cáncer son complicados, este hallazgo podría derivar en un cambio en el plan de tratamiento para personas con síndrome de Lynch para ayudar a reducir su riesgo de padecer cánceres del tracto GI superior. Es importante continuar estudiando esta relación con más personas que padecen síndrome de Lynch, así como con la población general para saber si el almidón resistente y la fibra dietética reducen el riesgo de cánceres del tracto GI en la población general con cáncer no hereditario.

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