Estudio: El ejercicio puede retrasar la reaparición del cáncer de colon y ayudar a que las personas vivan más
Las personas que participaron en un programa de ejercicio estructurado después de completar el tratamiento contra el cáncer de colon experimentaron un mayor tiempo sin crecimiento del cáncer y vivieron más tiempo que quienes no practicaron ejercicio. Este estudio indica que el ejercicio regular de intensidad moderada puede beneficiar a largo plazo la salud de las personas con cáncer de colon en etapa inicial. (Publicado el 11/05/25)
RELEVANCIA
Este artículo es de mayor interés para: Personas diagnosticadas con cáncer de colon en etapa inicial.
También es de interés para:
- Personas con cáncer colorrectal


Relevancia: Alta


Validez científica: Alta
¿De qué se trata el estudio?
Este estudio analiza si el ejercicio puede mejorar los resultados en pacientes con cáncer colorrectal que ya han completado el tratamiento contra el cáncer. El estudio incluyó a 889 participantes que:
- fueron diagnosticados con cáncer de colon en etapa III y cáncer de colon en etapa II de alto riesgo
- habían completado cirugía y quimioterapia al menos 6 meses antes, y no más de dos años antes, de su inscripción en el estudio
- reportaron que hacían menos de 150 minutos de ejercicio a la semana
Los participantes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos:
- Grupo de educación en salud: los participantes recibieron información sobre ejercicio y nutrición, pero no un plan de ejercicio específico.
- Grupo de ejercicio: los participantes recibieron la misma información educativa que el grupo de educación en salud, además de un manual de ejercicios para sobrevivientes de cáncer colorrectal, acceso a reuniones de apoyo para modificación de conducta y sesiones de ejercicio supervisadas.
- El programa de ejercicio incluía actividades de intensidad moderada, como caminar a paso rápido.
- Los participantes podían elegir sus propias rutinas y horarios de ejercicio, siempre que cumplieran con los objetivos de actividad del programa.
Los investigadores dieron seguimiento a los participantes durante casi ocho años y registraron si el cáncer regresaba, si aparecía un nuevo cáncer y cuánto tiempo vivieron los participantes en general.
¿Por qué es importante este estudio?
Investigaciones anteriores indicaron que el ejercicio puede ayudar a las personas con cáncer a sentirse mejor, tanto física como mentalmente. En particular, el ejercicio puede reducir la fatiga causada por el tratamiento contra el cáncer y mejorar la calidad de vida (lea sobre el tema en la publicación de XRAY anterior, aquí). Sin embargo, antes de este estudio de 2025, no se había hecho una prueba directa sobre si el ejercicio podía mejorar los resultados del tratamiento contra el cáncer colorrectal.
Este estudio indica que el ejercicio, realizado de forma regular y con intensidad moderada, puede retrasar o prevenir la recurrencia del cáncer colorrectal y ayudar a las personas a vivir más tiempo. Estos resultados probablemente motivarán estudios similares en otros tipos de cáncer y podrían cambiar las directrices de atención del cáncer colorrectal para incluir recomendaciones más sólidas y específicas sobre el ejercicio.
Resultados del estudio
En general, en el estudio se observó que las personas que terminaron el programa de ejercicio estructurado vivieron más tiempo sin crecimiento del cáncer que las personas que recibieron sólo educación en salud durante el mismo periodo de tres años.
Los resultados clave después de 8 años de seguimiento son:
- Las personas en el grupo de ejercicio tuvieron un 28 % menos de probabilidad de experimentar recurrencia de cáncer colorrectal o desarrollar un nuevo cáncer.
- Ocho años después de completar el estudio, el 90 % de las personas del grupo de ejercicio seguían vivas, en comparación con el 83 % del grupo de educación en salud.
- Las personas en el grupo de ejercicio mostraron un mayor aumento en la actividad física que aquellas en el grupo de educación en salud (aunque la actividad física aumentó en ambos grupos).
- Según los investigadores, el aumento de actividad del grupo de ejercicio fue similar a agregar 45-60 minutos de caminata rápida o 25-30 minutos de trote, tres a cuatro veces por semana.
- Las personas en el grupo de ejercicio mostraron mejoras en la condición física, medida de varias maneras, incluyendo:
- la distancia que los participantes podían caminar en 6 minutos
- la medición de la función pulmonar de los participantes (llamada VO2 máx).
- Las personas en el grupo de ejercicio no perdieron peso ni hubo cambios en el tamaño de su cintura. Esto indica que los mejores resultados no se debieron a la pérdida de peso.
- Las personas en el grupo de ejercicio tuvieron más probabilidades que el grupo de educación en salud (18.5 % en comparación al 11.5 %) de experimentar efectos secundarios relacionados con músculos o huesos (por ejemplo, dolor muscular).
Limitaciones
Aunque este estudio muestra resultados prometedores, aquí hay algunos detalles a considerar:
- Algunos participantes asignados al grupo de educación en salud también aumentaron sus niveles de actividad física. Los investigadores señalan que los beneficios del ejercicio demostrados en este estudio podrían haber sido aún mayores si el grupo de ejercicio se hubiera comparado con personas que no realizaban ninguna actividad física.
- Este estudio no explicó cómo el ejercicio puede afectar los resultados del cáncer. Las mejoras en la salud podrían estar relacionadas con una mejor función inmunológica, menor inflamación o cambios en los niveles de insulina, pero se necesita investigación más detallada para confirmarlo.
- El estudio no reportó información sobre la raza, grupo étnico o condición genética de los participantes, por lo que se desconoce cómo estos hallazgos se aplican a todos los grupos.
- Los pacientes con cáncer colorrectal en etapa I o metastásico no fueron incluidos en este estudio, por lo que el impacto del ejercicio en estos grupos no está claro.
- Se excluyeron del estudio las personas cuyo cáncer regresó dentro del año posterior a la cirugía. Esto podría haber excluido a personas con formas más agresivas de cáncer.
- La incorporación de pacientes al estudio se realizó durante un período de 15 años. Los autores indican que no hubo cambios sustanciales en la intervención, salvo la reducción del tratamiento de quimioterapia de 6 meses a 3 meses (lo que afectaría de manera similar tanto al grupo de ejercicio como al de educación en salud).
- El grupo de ejercicio tuvo más interacción social en forma de grupos obligatorios de apoyo conductual y actividades de ejercicio supervisadas. Los investigadores no pueden descartar que algunos beneficios se deban a este contacto, tales como la reducción del estrés o estrategias para sobrellevar situaciones de crisis, y no directamente al ejercicio.
¿Qué significa esto para mí?
Si ha recibido tratamiento contra el cáncer colorrectal, este estudio indica que el ejercicio regular de intensidad moderada puede tener un efecto positivo en su salud a largo plazo. Las investigaciones anteriores han mostrado que el ejercicio puede mejorar el bienestar general de las personas con cáncer, pero este estudio es el primero en demostrar que el ejercicio también puede ayudar a mejorar la supervivencia y reducir la probabilidad de que el cáncer regrese.
Los participantes de este estudio que se beneficiaron del ejercicio completaron un programa de ejercicio estructurado que incluía cambios de comportamiento y ejercicio constante de intensidad moderada a vigorosa, como caminar rápido o trotar. Los participantes también recibieron apoyo para ayudarles a mantenerse en el programa. Si está considerando este tipo de rutina, comience hablando con su médico, un fisioterapeuta u otro profesional del ejercicio que pueda ayudarle a establecer metas adecuadas según su salud y nivel de condición física.
Este estudio se centró en personas con cáncer colorrectal en etapa II o III. Si tiene una etapa o tipo de cáncer diferente, hable con su médico sobre qué plan de ejercicio puede ser favorable para usted.
Bibliografía
Courneya KS, Vardy JL, O’Callaghan CJ, y cols. Structured exercise after adjuvant chemotherapy for colon cancer [Ejercicio estructurado después de la quimioterapia complementaria como tratamiento contra el cáncer de colon]. New England Journal of Medicine. 2025; 393(1): 13-25.
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publicado el 11/05/25
La Red Nacional Integral del Cáncer y la American Cancer Society tienen recomendaciones sobre la actividad física para los supervivientes de cáncer:
- Las recomendaciones sobre actividad física y ejercicio deben adaptarse a las capacidades y preferencias de cada persona.
- Las personas deben intentar realizar alguna actividad física a diario; esto puede incluir lo siguiente:
- subir escaleras.
- caminar más.
- Cada semana, las personas deben intentar realizar lo siguiente:
- Al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada, con un objetivo ideal de 300 minutos, 75 minutos de actividad vigorosa o una combinación de ambas.
- Dos o tres sesiones de entrenamiento de fuerza/resistencia que incluyan todos los grupos musculares principales (pecho, hombros, brazos, espalda, tronco y piernas).
- Estire los principales grupos musculares al menos dos días por semana.
- Evite permanecer sentado o tumbado durante largos períodos y otros comportamientos sedentarios prolongados.
actualizado: 03/08/2023