Estudio: Cirugía para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario y mejorar la calidad de vida

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ÍNDICE

¿De qué se trata el estudio? ¿Qué significa esto para mí?
Resultados del estudio Preguntas que debe plantearle a su médico
Directrices  

 

RESUMEN SOBRE EL ESTUDIO

¿De qué se trata el estudio?

Este estudio trata sobre la calidad de vida relacionada con la menopausia en personas con una mutación hereditaria del gen BRCA que se sometieron a cirugía para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. Los investigadores realizaron una comparación entre las personas a quienes se extirparon primero únicamente las trompas de Falopio (salpingectomía preventiva o RRS) y después se extirparon los ovarios y las personas a quienes se extirparon al mismo tiempo las trompas de Falopio y los ovarios (ovariosalpingectomía preventiva o RRSO). Ver la imagen del aparato reproductor femenino más abajo.

 

¿Por qué es importante este estudio?

Las directrices actuales recomiendan la RRSO (extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio) para personas que tienen una mutación hereditaria en el gen BRCA —entre los 35 y 40 años en el caso de mutaciones en el gen BRCA1 y entre los 40 y 45 años en el caso de mutaciones en el gen BRCA2— y al llegar a la menopausia. Sin embargo, la extirpación preventiva de los ovarios en estos rangos de edad puede resultar en menopausia temprana y puede generar efectos relacionados a corto plazo (sofocos, trastornos del sueño, disfunción sexual, entre otros) y a largo plazo (posible riesgo de enfermedades cardíacas, osteoporosis, problemas cognitivos, entre otros). 

Los especialistas consideran que el tipo más frecuente de cáncer de ovario inicialmente se presenta por lo general en las trompas de Falopio. Este nuevo conocimiento sobre el foco donde se presenta primero el cáncer de ovario ha derivado en la posibilidad de que la extirpación preventiva de las trompas de Falopio seguida de la extirpación diferida de los ovarios podría reducir el riesgo de padecer cáncer, al mismo tiempo que aplazaría la presencia de la menopausia y sus efectos secundarios asociados.

Resultados del estudio:

En el estudio participaron un total de 577 personas con una edad promedio de 37 años. Entre las personas participantes:

  • 297 tenían una mutación en el gen BRCA1.
  • 280 tenían una mutación en el gen BRCA2.
  • 394 pacientes se sometieron a la RRS (extirpación de las trompas de Falopio)
  • 154 se sometieron a la RRSO (extirpación de las trompas de Falopio y los ovarios)

La calidad de vida, las dificultades sexuales y la función sexual se midieron tres meses y un año después de la cirugía. 

  • La calidad de vida reportada fue mejor entre las participantes a quienes únicamente se extirparon las trompas de Falopio (RRS) en comparación con las participantes a quienes se extirparon las trompas de Falopio y los ovarios (RSSO) en una sola cirugía.
    • En comparación, las pacientes que se sometieron a la RRS reportaron una mejor calidad de vida, aun cuando las pacientes que se sometieron a la RRSO utilizaron terapia de reemplazo hormonal.
  • Las personas que decidieron someterse a la RRSO reportaron mayor disfunción sexual después de la cirugía en comparación con aquellas personas que decidieron someterse a la RRS con RRO diferida.
  • Las personas que decidieron someterse a la RRSO reportaron más dificultades sexuales en comparación con aquellas personas que decidieron someterse a la RRS con RRO diferida.

En general, las pacientes tienen una mejor calidad de vida relacionada con la menopausia después de someterse a la RRS que después de someterse a la RRSO.  En este estudio, este hecho aplicó independientemente de si la paciente recibió terapia de reemplazo hormonal. Aun cuando las pacientes que tomaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO reportaron síntomas más graves que las pacientes que se sometieron a la RRS, el uso de la terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO redujo la gravedad de los síntomas después de la RRSO en comparación con las pacientes que no tomaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO. 

Fortalezas y limitaciones

Fortalezas:

  • Este fue un estudio prospectivo que se realizó en todos los hospitales universitarios y en algunos hospitales generales de los Países Bajos. Las pacientes recibieron seguimiento 3 y 12 meses después de la cirugía.
  • En el estudio se incluyeron a una gran cantidad de participantes, donde la mayoría decidió la RRS con RRO diferida.

Limitaciones:

  • El estudio no fue diseñado para mostrar si las personas que se sometieron a la RRSO tenían un menor riesgo de padecer cáncer de ovario en comparación con las personas que se sometieron a la RRS con RRO diferida. Seguimos sin saber si la RRS con RRO diferida es igual de eficaz que la RRSO para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. Otro estudio conocido como SOROCk analiza este resultado pero no obtendremos respuestas en al menos otros 10 años.
  • Las participantes eligieron la cirugía de su preferencia (RRS con RRO diferida o RRSO). La preferencia de la paciente pudo sesgar los resultados.

¿Qué significa esto para mí?

Las directrices actuales recomiendan la extirpación preventiva de los ovarios y las trompas de Falopio (RRSO) entre los 35 y 40 años en el caso de mutaciones en el gen BRCA1 y entre los 40 y 45 años en el caso de mutaciones en el gen BRCA2 y al llegar a la menopausia.

Este estudio, que se realizó en los Países Bajos, descubrió que las pacientes con una mutación en el BRCA tenían una mejor calidad de vida relacionada con la menopausia después de la RRS que después de la RRSO. (La RRS no se considera un plan de tratamiento en EE. UU.). En Estados Unidos se está llevando a cabo un estudio similar llamado WISP (en el cual ya se cerró la inscripción de participantes). En Estados Unidos, un estudio más grande y a largo plazo llamado SOROCk actualmente está aceptando participantes con mutación en el BRCA1. El objetivo de este estudio es analizar si la RRS con RRO diferida reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario de forma segura y eficaz como la RRSO.

Bibliografía

Steenbeek MP, Harmsen MG, Hoogerbrugge N, y cols. Association of Salpingectomy With Delayed Oophorectomy Versus Salpingo-oophorectomy With Quality of Life in BRCA1/2 Pathogenic Variant Carriers: A Nonrandomized Controlled Trial. JAMA Oncol. 2021;7(8):1203–1212.
 

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Este artículo es de mayor interés para:

Personas con una mutación hereditaria en el gen BRCA

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Previvientes

Personas con una mutación genética relacionada con el riesgo de padecer cáncer

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Directrices
Directrices

La Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN, por sus siglas en inglés) establece directrices para el manejo del riesgo de padecer cáncer ginecológico en las personas con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. 

Prevención 

  • Se recomienda realizar la extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio (procedimiento conocido como salpingooforectomía) entre los 35 y 40 años para reducir el riesgo en el caso de mutaciones en el gen BRCA1, y entre los 40 y 45 años, en el caso de mutaciones en el gen BRCA2 y al llegar a la menopausia.
    • Los estudios de investigación demuestran que la extirpación de los ovarios puede aumentar el índice de supervivencia en las mujeres con mutaciones del gen BRCA1. 
    • Es recomendable que las mujeres consulten a sus médicos sobre los efectos de la menopausia temprana y las opciones para controlarlos.
  • Es recomendable que las mujeres consulten a sus médicos sobre los riesgos y los beneficios de conservar o extirpar su útero (histerectomía), tales como:
    • Las mujeres con una mutación en el gen BRCA1 tienen mayor riesgo de padecer un tipo de cáncer uterino poco común pero agresivo; la histerectomía elimina este riesgo. 
    • En el caso de mujeres que están considerando terapia de reemplazo hormonal después de la cirugía, la presencia o ausencia del útero puede afectar la elección de las hormonas utilizadas.
      • Es menos probable que la terapia de reemplazo únicamente con estrógeno aumente el riesgo de padecer cáncer de mama, aunque sí aumenta el riesgo de padecer cáncer de útero. Por lo general, las mujeres que conservan su útero reciben terapia de reemplazo hormonal con estrógeno y progesterona.
      • Agregar progesterona a la terapia con estrógenos puede proteger contra el cáncer uterino. Sin embargo, la combinación de estas hormonas puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama, lo cual no sucede si sólo se usan estrógenos. 
    • Todo antecedente médico de fibromas u otros problemas uterinos o cervicouterinos puede justificar someterse a una histerectomía. 
  • Se ha demostrado que los anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) reducen el riesgo de las mujeres con mutaciones en el gen BRCA1 de padecer cáncer de ovario. Se han realizado diversas investigaciones sobre el efecto de los anticonceptivos orales en el riesgo de padecer cáncer de mama. Las mujeres deben consultar con sus médicos los riesgos y beneficios del uso de anticonceptivos orales para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. 
  • Actualmente se está considerando la extirpación únicamente de las trompas de Falopio (salpingectomía) como opción para reducir el riesgo en mujeres de alto riesgo que no desean someterse al procedimiento de extirpación de los ovarios. Los estudios sobre los efectos de la salpingectomía están en curso. Hasta el momento desconocemos si la salpingectomía reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario en mujeres con un alto riesgo de padecer esta enfermedad. 
    • Considere participar en un estudio de investigación que analice este procedimiento para reducir el riesgo de padecer cáncer.

Pruebas de detección

  • Las pruebas de detección de cáncer de ovario de rutina mediante ultrasonido transvaginal y una prueba de CA-125 no han demostrado beneficios. Sin embargo, algunos doctores siguen recomendando realizarse pruebas de detección a partir de los 30-35 años.
  • Las mujeres deben estar informadas sobre los síntomas de cáncer ginecológico y notificar anomalías a sus médicos. 
    • Previvientes jóvenes
    • Sobrevivientes
    • Sobrevivientes jóvenes

Updated: 09/28/2022

Preguntas que debe plantear a su médico
Preguntas que debe plantear a su médico

  • ¿Soy candidata para la RRS seguida de RRO diferida para reducir mi riesgo de padecer cáncer de ovario?
  • ¿Recomienda la terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO?
  • ¿Existen otras maneras de reducir los síntomas de mi menopausia después de la RRSO en lugar de la terapia de reemplazo hormonal, o además de dicha terapia?
  • ¿Existen otras formas de reducir el riesgo que tengo de padecer cáncer de ovario?

ANÁLISIS DETALLADO DE LA INVESTIGACIÓN

Antecedentes del estudio:

Las personas con mutaciones hereditarias en el BRCA1 tienen un riesgo de por vida de 40 a 50 % de padecer cáncer de ovario, en tanto que las personas con mutaciones hereditarias en el BRCA2 tienen un riesgo de por vida de 15 a 20 % de padecer este tipo de cáncer.

La salpingooforectomía preventiva (RRSO) reduce significativamente el riesgo de padecer cáncer de ovario pero presenta graves desventajas. La RRSO induce menopausia prematura con posibles efectos secundarios a corto plazo (sofocos, trastornos del sueño, disfunción sexual) y a largo plazo (riesgo de enfermedades cardíacas, osteoporosis, problemas cognitivos).

Se piensa que el carcinoma seroso de alto grado, el tipo más frecuente de cáncer de ovario, se presenta con mayor frecuencia en las trompas de Falopio. El cambio de paradigma respalda la salpingectomía preventiva (RRS) con ooforectomía diferida (RRO) como una novedosa estrategia preventiva que aplaza la menopausia y los efectos secundarios relacionados. Sin embargo, no se han reportado datos sobre la calidad de vida (QoL) o la reducción en el riesgo de padecer cáncer en la RRS.

Los investigadores del estudio querían saber:

Los investigadores querían evaluar la calidad de vida relacionada con la menopausia en las personas con mutaciones en el gen BRCA después de la extirpación de las trompas de Falopio (RRS) seguida de la extirpación diferida de los ovarios (RRO) en comparación con la RRSO estándar (extirpación simultánea de las trompas de Falopio y los ovarios).

Poblaciones analizadas en este estudio:

En el estudio participaron un total de 577 personas de los Países Bajos. La edad promedio de las participantes fue de 37 años. De estas participantes:

  • 297 (51.5 %) tenían una mutación en el gen BRCA1.
  • 280 (46 %) tenían una mutación en el gen BRCA2.
  • 413 (71.6 %) eligieron la RRS con RRO diferida.
    • 394 se sometieron a cirugía.
  • 164 eligieron la RRSO.
    • 154 se sometieron a cirugía.
  • La mayoría de las participantes (87 %) eran madres y su nivel de educación era de medio a superior.
  • Algunas participantes (14 %) tenían un familiar de primer grado con cáncer de ovario.
  • Algunas participantes (14 %) tenían antecedentes personales de cáncer de mama.
  • Muchas participantes (60 %) se habían sometido a una mastectomía preventiva.

Diseño del estudio:

Las participantes eligieron el tipo de cirugía preventiva (RRS o RRSO) a la que se someterían.

  • 394 pacientes se sometieron a la RRS
    • En ocasiones se combinó la RRS con histerectomía (n=1) o cirugía mamaria (n=4).
  • 154 pacientes se sometieron a la RRSO
    • En ocasiones se combinó la RRSO con histerectomía (n=5) o cirugía mamaria (n=14).

Resultados del estudio:

El criterio principal de valoración del estudio fue la calidad de vida (QoL). El criterio se midió al inicio, a los tres meses y un año después de la cirugía usando la escala climatérica de Greene (el periodo de vida que inicia cuando disminuye la actividad ovárica hasta después de que finaliza la función ovárica).  Las participantes responderán un cuestionario cada dos años con el que se medirán 21 síntomas relacionados con la menopausia usando una escala de cuatro puntos. Las tres áreas que se considerarán son depresión/ansiedad, problemas vasomotores (sofocos y sudores nocturnos) y dificultades sexuales.

Los datos secundarios se recopilaron sobre la función sexual, usando dos cuestionarios en línea: el índice de función sexual femenina y la escala de dificultades sexuales femeninas.

No se ha concluido con el seguimiento de enfermedades cardíacas y rentabilidad.

Resultados sobre la calidad de vida

  • La calidad de vida reportada por las pacientes fue mejor entre las participantes a quienes únicamente se extirparon las trompas de Falopio (RRS) en comparación con las participantes en las que se extirparon las trompas de Falopio y los ovarios (RRSO) al mismo tiempo.
    • Sin la terapia de reemplazo hormonal el aumento medio de la puntuación inicial de Greene fue 6.7 puntos más alto durante un año después de la RRSO que después de la RRS.
    • Después de la RRSO con terapia de reemplazo hormonal, la diferencia fue 3.6 puntos más alta en comparación con la RRS.
    • Estos resultados fueron similares 3 meses y un año después de la cirugía y en los diferentes momentos posteriores.
    • Los síntomas que se reportaron con mayor frecuencia fueron: sofocos, nerviosismo e irritabilidad repentinas y pérdida de interés sexual.

Dificultades sexuales y función sexual

  • Las personas que eligieron la RRSO, con o sin terapia de reemplazo hormonal, refirieron un mayor nivel de disfunción sexual después de la cirugía en comparación con las personas que eligieron la RRS con RRO diferida. Sin embargo, si las participantes usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO, su función sexual no se vio gravemente afectada como la de las participantes que no usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO.
    • En el grupo de RRS, 121 de las 388 (31 %) participantes reportaron disfunción sexual al inicio, resultado que se mantuvo relativamente similar con el tiempo (28 % a los 3 meses y a 1 año).
    • En el grupo de RRSO, 53 de las 148 (36 %) participantes reportaron disfunción sexual al inicio, resultado que aumentó con el tiempo (44 % a los 3 meses y 56 % a 1 año).
    • Los autores no proporcionaron los índices específicos de disfunción sexual en el grupo de RRSO para las personas que usaron terapia de reemplazo hormonal después de la cirugía en comparación con las personas que no usaron terapia de reemplazo hormonal después de la cirugía. 
    • Las personas que no usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO presentaron un deterioro en la puntuación de la función sexual de 5.7 más que las personas que eligieron la RRS, en tanto que las personas que usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO presentaron un deterioro en la puntuación de la función sexual de 2 puntos más que aquellas personas que eligieron la RRS.  Esto permite suponer que, aunque las personas que eligieron la RRSO, independientemente del uso de terapia de reemplazo hormonal, presentaron un deterioro en la función sexual después de la cirugía en comparación con las personas que eligieron la RRS con RRO diferida, el deterioro de la función sexual que se observó en las participantes que usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO no fue tan grave como el deterioro que se observó en las participantes que no usaron terapia de reemplazo hormonal después de la RRSO.
  • Independientemente de la función sexual reportada, las participantes que eligieron la RRS experimentaron menos dificultades sexuales que las participantes que eligieron la RRSO y que no usaron terapia de reemplazo hormonal. Los niveles de dificultades sexuales después de la cirugía fueron similares para las participantes que eligieron la RRS y para las participantes que eligieron la RRSO y que usaron terapia de reemplazo hormonal.
    • Sesenta y nueve de las 388 (18 %) participantes reportaron dificultades sexuales al inicio, resultado que se mantuvo relativamente constante con el tiempo (19 % a los 3 meses y 18 % a 1 año).
    • En el grupo de RRSO, 34 de las 149 (23 %) participantes reportaron dificultades sexuales al inicio, resultado que aumentó con el tiempo (32 % a los 3 meses y 42 % a 1 año).
      • Las participantes en el grupo de RRSO que usaron terapia de reemplazo hormonal después de la cirugía NO presentaron un aumento en los niveles de dificultades sexuales después de la cirugía en comparación con las participantes en el grupo de RRS.  Únicamente las participantes en el grupo de RRSO que no usaron terapia de reemplazo hormonal después de la cirugía experimentaron más dificultades sexuales.
  • Se observó una disminución similar en el nivel de preocupación de padecer cáncer después de la RRS y RRSO independientemente del uso de la terapia de reemplazo hormonal.
  • No se observó una diferencia significativa en la decisión de la participante (conflicto o arrepentimiento).

Fortalezas y limitaciones

Fortalezas:

  • Este fue un estudio prospectivo que se realizó en todos los hospitales universitarios y en algunos hospitales generales de los Países Bajos. Las pacientes recibieron seguimiento 3 y 12 meses después de la cirugía.
  • En el estudio se incluyó una gran cantidad de participantes, mayoría de las cuales eligió la RRS con RRO diferida.

Limitaciones:

  • La principal limitación de este estudio consiste en que no fue un estudio aleatorizado.  Las participantes eligieron el tipo de cirugía a la que se someterían (RRS con RRO diferida en comparación con RRSO). La preferencia de la paciente pudo sesgar los resultados.
  • El estudio no fue diseñado para mostrar si las personas que se sometieron a la RRSO tenían un menor riesgo de padecer cáncer de ovario en comparación con las personas que se sometieron a la RRS con RRO diferida. Seguimos sin saber si la RRS con RRO diferida es igual de eficaz que la RRSO para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. Un estudio conocido como SOROCk analiza este resultado pero no obtendremos respuestas en al menos otros 10 años.

Contexto

Dos estudios anteriores reportaron que entre el 34 y 44 % de las portadoras de la mutación en el gen BRCA estaban interesadas en aplazar la menopausia prematura. Este es el primer estudio en comparar la calidad de vida relacionada con la menopausia después de la RRS con RRO diferida y la RRSO. (El estudio WISP que se realiza en los Estados Unidos es similar pero ya cerró la inscripción de participantes).

Si bien la RRS con RRO diferida mejora la calidad de vida, tiene posibles desventajas, incluyendo el aumento en la preocupación de padecer cáncer, arrepentimiento por las decisiones sobre las cirugías y complicaciones quirúrgicas.  En la actualidad no sabemos de qué manera la RRS con RRO diferida disminuye el riesgo de padecer cáncer.

Conclusiones

En este estudio, las pacientes que se sometieron a la RRS reportaron una mejor calidad de vida relacionada con la menopausia y una mejor función sexual en comparación con las pacientes que se sometieron a la RRSO. Esto aplicó independientemente de que las participantes estuvieran en terapia de reemplazo hormonal, aunque la hormonoterapia ayudó a mejorar algunos aspectos de la función sexual. Un estudio extenso internacional de seguimiento (TUBA-WISP-II) está analizando los resultados del cáncer en personas que se sometieron a RRS con RRO diferida.

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