Estudio: La musicoterapia es tan eficaz como la terapia cognitivo conductual para tratar la ansiedad en sobrevivientes de cáncer
Un estudio publicado en el Journal of Clinical Oncology demostró que la musicoterapia a través de consulta de telemedicina fue tan eficaz como la terapia cognitivo conductual (TCC) para disminuir la ansiedad en sobrevivientes de cáncer. Con ambos enfoques se observaron mejoras importantes y duraderas no sólo en la ansiedad, sino también en la calidad del sueño, el cansancio y la calidad de vida en general. Estos resultados ofrecen a los y las pacientes opciones más flexibles basadas en evidencia científica para cuidar su salud emocional después del cáncer.
RELEVANCIA
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Relevancia: Alta


Validez científica: Alta


Línea de tiempo: Investigación en humanos
¿De qué se trata el estudio?
La vida después del tratamiento contra el cáncer no siempre significa volver a la normalidad. Muchas personas sobrevivientes de cáncer siguen experimentando ansiedad, a veces durante meses o incluso años después de terminar el tratamiento. Esta ansiedad puede afectar la calidad del sueño, los niveles de energía, las relaciones y la capacidad de disfrutar plenamente de la vida diaria.
¿Por qué es importante este estudio?
Aunque se recomienda ampliamente la terapia cognitivo conductual (TCC) como tratamiento de primera línea para la ansiedad, no siempre es fácil tener acceso o participar en este tipo de terapia. Algunas personas se enfrentan a largos tiempos de espera o costos elevados, mientras que otras se sienten demasiado agotadas emocionalmente después del tratamiento contra el cáncer para participar en la terapia de conversación tradicional. Debido a estas dificultades, los investigadores querían saber si la musicoterapia, un enfoque que utiliza experiencias musicales guiadas para favorecer la salud emocional, podría ofrecer una alternativa igual de eficaz.
¿Qué enfoque se utilizó?
Un equipo de investigadores, que incluyó a una persona especialista en medicina integrativa, una persona especialista en oncología psicosocial y una persona musicoterapeuta con certificación profesional, realizó un estudio clínico cuidadosamente diseñado con 300 personas adultas sobrevivientes de cáncer. Todas las personas habían terminado su tratamiento activo, pero seguían experimentando ansiedad. De las personas participantes había hablantes de inglés y español, lo que ayudó a que el estudio fuera más inclusivo. Sin embargo, la mayoría eran personas blancas o hispanas, mientras que otras identidades raciales tuvieron poca representación.
Cada persona participante fue asignada de forma aleatoria a uno de dos tipos de atención médica durante siete semanas. Un grupo participó en consultas semanales de telemedicina con una persona musicoterapeuta con certificación profesional. En estas sesiones se utilizó la música de manera estructurada y terapéutica para ayudar a procesar las emociones y disminuir el estrés. El otro grupo participó en sesiones semanales de TCC a través de consultas de telemedicina con un profesional de salud mental debidamente acreditado. Estas sesiones se enfocaron en identificar y cambiar patrones de pensamiento poco útiles.
Los investigadores evaluaron a las personas participantes al finalizar el tratamiento, aproximadamente a las ocho semanas, y nuevamente varios meses después, a las 26 semanas. Además de la ansiedad, también estudiaron otros problemas relacionados, como el cansancio, la depresión, las dificultades para dormir, el dolor, los problemas de pensamiento y concentración, así como la calidad de vida en general.
Efectos secundarios y problemas de seguridad
Durante el estudio, ambos tratamientos fueron muy bien tolerados. Se reportaron pocos efectos secundarios o experiencias negativas, y no se identificaron problemas importantes de seguridad. Esto indica que la musicoterapia y la TCC son opciones de bajo riesgo para ayudar a controlar la ansiedad en esta población.
Limitaciones
Aunque el estudio proporciona evidencia sólida, es importante tener en cuenta algunas consideraciones. Todas las personas participantes ya habían terminado su tratamiento contra el cáncer. Por lo tanto, no está claro si se obtendrían los mismos resultados en personas que todavía reciben el tratamiento. El estudio se basó en los síntomas que las propias personas participantes reportaron, lo que puede introducir cierto grado de subjetividad.
Aunque las consultas de telemedicina facilitan el acceso a estas terapias, la disponibilidad de profesionales de musicoterapia capacitados puede variar según el lugar donde viva la persona, su seguro médico y otros recursos de atención médica. También es importante señalar que la mayoría de las personas participantes eran blancas o hispanas, mientras que otras identidades raciales tuvieron poca representación. Esto puede limitar la posibilidad de aplicar los resultados a poblaciones más diversas. Por último, la musicoterapia utilizada en el estudio era estructurada y estaba guiada por un profesional. Por lo tanto, los resultados no necesariamente se aplican a escuchar música por cuenta propia.
Resultados del estudio
Los resultados fueron claros: la musicoterapia fue tan eficaz como la terapia cognitivo conductual (TCC) para disminuir la ansiedad, tanto inmediatamente después del tratamiento como varios meses después. Es importante señalar que las mejoras implicaron más que sólo cambios estadísticos pequeños y fueron lo suficientemente importantes como para que las personas participantes realmente se sintieran mejor en su vida diaria.
Las personas participantes de ambos grupos también experimentaron beneficios similares en otros aspectos además de la ansiedad. Muchas personas reportaron mejoras en los niveles de cansancio, el estado de ánimo, la calidad del sueño, el dolor y la claridad mental, así como un mejor bienestar físico y emocional en general. Desde el punto de vista de la investigación, se determinó que la musicoterapia era "no inferior" a la TCC, lo que quiere decir que no fue menos eficaz que el tratamiento estándar actual.
Otro resultado prometedor fue que la mayoría de las personas participantes completaron todas las sesiones programadas. Esto indica que ambos enfoques fueron manejables y aceptables para las personas que estaban en recuperación después del cáncer.
¿Qué significa esto para mí?
Si está viviendo con ansiedad después del cáncer, este estudio ofrece más opciones y respalda la idea de que existe más de una forma eficaz, basada en evidencia científica, de sentirse mejor. La musicoterapia es más que una opción adicional o complementaria; puede ser tan útil como la terapia de conversación convencional.
También es importante que el estudio muestra que la recuperación emocional no tiene que seguir un solo camino. Algunas personas pueden sentirse más cómodas cuando hablan sobre sus pensamientos, mientras que otras pueden conectar más fácilmente a través de la música y la expresión creativa. Ahora que ambas opciones cuentan con evidencia sólida y se pueden ofrecer a través de consultas de telemedicina, puede ser más fácil encontrar un enfoque que se adapte a sus necesidades, preferencias y vida diaria.
Bibliografía
Kevin T. Liou y cols. Music Therapy Versus Cognitive Behavioral Therapy via Telehealth for Anxiety in Survivors of Cancer: A Randomized Clinical Trial [Musicoterapia en comparación con la terapia cognitivo conductual mediante consultas de telemedicina para la ansiedad en personas sobrevivientes de cáncer: un estudio clínico aleatorizado]. J Clin Oncol 44, 375-385(2026).
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